Barba Negra y Barba Roja son dos de los piratas más famosos de la historia naval, cada uno con su propia historia en el mundo de la piratería, y aquí te la vamos a contar.
¿Quién era Barba Negra?
Barba Negra, el cual su nombre real era Edward Teach, fue uno de los piratas más conocidos y temidos del Caribe durante la Edad de Oro de la Piratería en el siglo XVIII. Nacido alrededor de 1680 en Bristol, Inglaterra, se sabe muy poco sobre su juventud, pero si se sabe que se convirtió en pirata al unirse a la tripulación del pirata Benjamin Hornigold en 1716 con 36 años.
Barba Negra empezó a ganar su reputación por su apariencia la cual daba bastante miedo, se colocaba en su barba mechas encendidas durante los combates para sembrar el miedo en sus enemigos y sumándole a esto que media 2m de altura, que llevaba 3 pistolas y 2 sables, todos tendríamos miedo.
A lo largo de su carrera como pirata, capturó muchísimos barcos y creo una de las mayores fortunas del océano en solo 2 años. Entre estos barcos el más famoso fue el Concorde un barco mercante de guerra francés que rebautizo como Queen Anne’s Revenge y el cual fue su barco.
Su carrera como pirata fue algo corta ya que finalmente lo derrotaron y mataron en una batalla naval contra las fuerzas británicas en 1718. A pesar de que solo fueron dos años, a día de hoy seguimos recordando su nombre, esto nos da una idea de lo conocido que llego a ser.
¿Quién era Barba Roja?
Hayreddin Barbarroja, o también conocido como Barbaros Hayrettin Pasha, fue un corsario turco que sirvió bajo las órdenes del sultán otomano Suleimán I.
Su apodo, Barbarroja, viene por la barba roja de su hermano Aruj, cuando su hermano murió el tomo este nombre. nació alrededor de 1475 en la isla de Lesbos.
Su padre era un Sipahi, un señor feudal de la caballería otomana, y su madre era una cristiana griega. Barbarroja se convirtió en uno de los corsarios más importantes del siglo XVI.
Le consiguió una buena fortuna al sultán y a el mismo, incluso llego a dominar el mar de Argel y a saquear las tierras de Enrique de León, el duque de Sajonia.
Si algo había que destacar de el era su astucia y su habilidad en la guerra.
Estos dos piratas son recordados aun a día de hoy, lo que nos hace una idea de lo temidos que podían ser en su época, sus historias se han transmitido durante generaciones y esperemos que lo sigan haciendo porque a pesar de no ser el orgullo del mar, es historia de el.