La costa de Benidorm, Villajoyosa y Altea no solo son conocidas por sus playas y preciosos paisajes, sino también por su historia con las rutas de navegación para los piratas del Mediterráneo, que usaban para hacer tráfico de mercancías.

Durante siglos, en estas aguas no solo hubo incursiones y todo tipo de piraterías, los piratas que surcaban estas aguas aprovechaban la ubicación estratégica que tenían Benidorm, Villajoyosa y Altea para así asaltar las embarcaciones con toda la mercancía.

Para ello utilizaban veleros ágiles y rápidos, conocidos como galeones, para así desplazarse rápido por la costa y atacar a los barcos mercantes que pasaban por la zona, que no eran pocos.

¿Dónde guardaban todo el botín saqueado?

Las rutas piratas del mediterráneo solían seguir los principales caminos comerciales del Mediterráneo, que conectaban sobre todo los puertos de España con los del norte de África, así que al inicio se llevaban todo a la zona de África, ya que muchos de ellos eran de allí. Hasta que descubrieron Tabarca que fue el refugio pirata por excelencia y donde mas de una vez tuvieron que pelearse piratas árabes con los piratas de la península.

Las ciudades costeras como Benidorm, Villajoyosa y Altea eran objetivo casi diario de los piratas, así que, Tabarca les venía genial ya que no solo saqueaban toda la mercancía si no que secuestraban a los pasajeros para pedir rescate.

Todos estos ataques hicieron que se creara un sistema de defensa costera, que hoy en día vemos desde cualquier playa de nuestra costa. Si os fijáis a lo largo de la costa blanca hay unas torres las cuales los vigilantes encendían si habían “moros en la costa” y si uno la encendía se encendía por toda la costa y todos los pueblos quedaban en alerta.

Además, se pueden realizar excursiones en barco para explorar las cuevas y calas que solían servir de escondite a los piratas, la misma cala del Tío Ximo en Benidorm era un refugio frecuente de piratas.

Esperamos que os haya gustado saber un poco mas de los vestigios de nuestro mar mediterráneo ya que no todo fue tan sencillo y bonito como ahora en el mar, y debemos dar gracias de poder navegar tranquilos hoy en día.