El mundo marino puede ser tan fascinante como impredecible, y a veces, las historias más conmovedoras vienen de los habitantes del océano. En este caso, la historia de Pancho, el mero más famoso de Canarias, conmovió a la comunidad y los amantes de la vida marina. Su muerte, en 2011 dejo muy triste a muchos de los buceadores de la zona, y para recordarlo, aquí os contamos su historia.

Pancho, un mero gigante de 90 kilogramos, se convirtió en una celebridad local en las Islas Canarias, en la costa de España. Vivía en las aguas de la Reserva Marina de La Restinga situada en el Mar de Las Calmas, en la isla de El Hierro.

Lo que hizo que Pancho fuera tan especial no fue solo su tamaño ya que no era precisamente pequeño, sino también su carácter amigable y su interacción con los buceadores y visitantes de la reserva ya que los meros no suelen ser muy amigables de hecho, por lo general son muy territoriales.

Los buceadores que visitaban la reserva a menudo tenían la suerte de encontrarse con él en su cueva. Su presencia en las aguas de El Hierro se convirtió en un atractivo turístico para todos los buceadores que visitaban su casa para saludarlo.

La noticia de la muerte de Pancho en febrero de 2011 nos conmovió profundamente a la gente de Canarias y a nosotros, tanto que durante un tiempo no sirvieron mero en los restaurantes en honor a Pancho.

A día de hoy solo se sabe que un día desapareció de su cueva lo que es bastante extraño ya que como hemos dicho son muy territoriales y no suelen moverse de sus cuevas a no ser que sea para comer.

En 2006 ya nos llevamos todos un disgusto con la muerte de Natalia, su mujer, pescada por unos pescadores furtivos y esperemos que a Pancho no le pasara lo mismo, aunque puede que corriera la misma suerte.

A pesar de su partida, la imagen de nuestro querido Pancho vive en la memoria de quienes tuvieron la suerte de conocerlo. Y esperamos que recordando esta noticia se le dé la importancia que tiene que tener a proteger y conservar los ecosistemas marinos.

La Reserva Marina de La Restinga en el Mar de Las Calmas, donde vivió Pancho, sigue siendo un refugio para una rica biodiversidad marina y una joya para los buceadores y amantes de la naturaleza, pero la pesca furtiva arruina todo este ecosistema precioso y es por eso que debemos luchar contra ella y así no perder a más peces maravillosos como Pancho.

Pancho sigue nadando en los corazones de quienes lo conocieron y apreciaron su singularidad en el vasto océano.