Formentera es el destino balear perfecto para una escapada de un día. Aunque es pequeña, tiene un paisaje y un encanto que te harán sentir en un paraíso. Si tienes un día para disfrutar, aquí te dejamos una ruta para sacarle todo el partido a tu día en Formentera.
Mañana de playas
Empieza tu día en Ses Illetes, una de las playas más bonitas de nada más y nada menos que Europa. El agua es tan transparente que sentirás que estás flotando en una piscina natural. Alquila una bici o una moto para recorrer la isla, esto ya depende de tu resistencia y de si quieres aprovechar para hacer un poco de deporte.
De todas formas, estas dos son las formas más prácticas y divertidas de moverte. Después de relajarte un poco, te recomendamos darte un chapuzón en Playa de Llevant, que está justo al lado y es igual de impresionante, pero un poco más tranquila.
Cultura y Naturaleza
Después de disfrutar del sol, dirígete al Faro de La Mola, uno de los puntos más famosos de Formentera. Está situado en un acantilado y tiene vistas espectaculares al mar. Además, es un lugar perfecto para hacer unas buenas fotos y recordar tu paso por la isla.
Atardecer en Saona
No hay mejor manera de despedir el día que viendo la puesta de sol desde Cala Saona. La combinación de aguas turquesas y el cielo de colores es simplemente mágica. Si tienes hambre, en los alrededores encontrarás chiringuitos donde probar platos locales como el «frit de polp» (frito de pulpo) o una buena paella.
Para los más curiosos, también puedes visitar el Mercadillo de La Mola si coincide con tu día de visita (normalmente los miércoles y domingos). Es un lugar genial para llevarte un recuerdo artesanal de la isla.
Un día en Formentera es más que suficiente para enamorarte de la isla. Aprovecha cada momento y disfruta de esta isla mágica.