Las prácticas de navegación son uno de los momentos más esperados por quienes empiezan una titulación náutica. Después de estudiar conceptos, consultar apuntes y familiarizarte con términos nuevos, llega el momento de subir a bordo y comprobar cómo se aplican en una situación real.

Aunque cada práctica puede variar según la titulación, la embarcación, el profesor y las condiciones del día, existen varios momentos habituales que conviene conocer.

Cómo son las prácticas de navegación: la llegada y la organización del grupo

Lo recomendable es acudir con antelación al punto de encuentro indicado por la escuela.

Antes de embarcar, el instructor puede comprobar la asistencia, organizar a los alumnos y explicar cómo se desarrollará la jornada.

También es el momento de resolver cuestiones logísticas: dónde dejar las pertenencias, qué material se utilizará y cómo se repartirán las funciones a bordo.

No llegues pensando que vas a conducir durante toda la práctica. La formación se realiza en grupo y una parte importante del aprendizaje consiste en observar lo que hacen los demás.

La explicación inicial

Antes de abandonar el puerto, el instructor suele presentar la embarcación y sus elementos principales.

Es posible que se expliquen aspectos como:

  • Distribución de la cubierta.
  • Elementos de seguridad.
  • Mandos del motor.
  • Equipos de navegación.
  • Cabos y defensas.
  • Procedimiento de salida y entrada al puerto.

Este primer recorrido es importante porque permite relacionar los nombres aprendidos durante la teoría con objetos que ahora puedes ver y tocar.

Las maniobras

Durante la práctica se trabajan distintas maniobras de acuerdo con el programa correspondiente. El instructor explica cómo se realizan, muestra el procedimiento y permite que los alumnos participen cuando sea posible.

No se trata únicamente de mover el timón. También debes aprender a observar el entorno, anticipar la reacción de la embarcación, comunicarte con la tripulación y actuar con calma.

Una maniobra puede salir mejor o peor. El objetivo de las prácticas no es aparentar que ya sabes navegar, sino comprender por qué la embarcación responde de determinada manera.

Cómo aprender durante las prácticas de navegación

Cuando no estés realizando una maniobra, sigue prestando atención.

Observa:

  • Qué indicaciones da el instructor.
  • Qué errores se repiten.
  • Cómo influye el viento.
  • Cuándo se reduce la velocidad.
  • Cómo se prepara la tripulación antes de actuar.
  • Qué cambia entre una maniobra correcta y otra precipitada.

Muchas veces se aprende tanto observando a un compañero como llevando personalmente los mandos.

Qué llevar a las prácticas

Consulta siempre las instrucciones enviadas por Acronáutica. Como orientación general, conviene llevar ropa cómoda, protección solar, agua, calzado adecuado y alguna prenda de abrigo si la previsión lo recomienda.

Evita cargar con objetos innecesarios y protege el teléfono o cualquier pertenencia que pueda mojarse.

Aprovecha para preguntar

Las prácticas ofrecen algo que los apuntes no pueden sustituir: la posibilidad de preguntar mientras estás viendo la situación real.

Anota las dudas antes de acudir y plantéalas en el momento adecuado. Preguntar por qué se toma una decisión concreta suele ser más útil que memorizar una maniobra de forma mecánica.

Si quieres conocer más detalles antes de acudir, puedes consultar las prácticas de navegación.

El momento en el que la teoría empieza a encajar

El día de prácticas no es únicamente un requisito dentro de una titulación. Es el momento en el que muchas piezas empiezan a encajar y la navegación deja de parecer una colección de palabras técnicas.