Comienza con un poco de historia
Empieza tu recorrido por el centro histórico de Santa Marta. Date una vuelta por la Catedral Basílica, que es la más antigua de Colombia. Si te gusta la historia, también puedes visitar la Quinta de San Pedro Alejandrino, la hacienda donde Simón Bolívar pasó sus últimos días. Este lugar tiene un montón de historia y es perfecto para aprender más sobre uno de los personajes más importantes de la independencia de Latinoamérica.
Relájate en la playa Después de empaparte bien de historia, es momento de relajarte un poco. Santa Marta tiene unas playas super bonitas, y una de las más famosas es El Rodadero. Es perfecta si buscas tranquilidad, buen ambiente y muchos restaurantes cerca para poder comer. Pero si prefieres algo más tranquilo y natural, la Playa de Taganga es una mejor opción. Es una pequeña bahía de pescadores preciosa y muy buena para practicar buceo o snorkel.
Un cierre perfecto
Termina tu día en Santa Marta disfrutando de una cena en cualquiera de los restaurantes frente a la playa o incluso si te animas a investigar por la ciudad puedes cenar en alguno que te guste, hay muy buenos restaurantes y además con comida local colombiana, que os adelantamos que esta buenísima.
No te queda más que preparar las maletas e ir a Santa Marta porque la verdad que es un destino que lo tiene todo, historia, naturaleza, playas, mercados, y muchas más cosas que quizá en un día te quede poco tiempo para visitarlo y seguramente te pasará como a nosotros y te quedaras más tiempo, ya que es una ciudad que te hará querer quedarte mucho más de un día.